El huerto en el jardín » ¿Qué debemos saber del huerto?

¿Qué debemos saber del huerto?


En muchos casos, lo habitual es que el huerto forme, en cierta medida, parte del jardín. Su ubicación, dimensiones, materiales para su gestión y mantenimiento, deben de ser tenidos en cuenta si deseamos sacarle el mayor provecho, incluyendo su integración con el conjunto de la vivienda y el jardín, éste, formará parte de un todo.

Cosechando en el huerto

Entre las cuestiones que se pueden plantear están las siguientes:

¿Cuál es la superficie mínima a dedicar al huerto?

Esta puede ser simplemente, desde una pequeña parcela de 3 X 4 metros y, a partir de aquí, todo es ampliable hasta completar la superficie total disponible.

 

¿Dónde lo puedo ubicar?

Será en la zona más soleada posible, evitando la influencia de la fuerte sombra de la casa propia o vecinas, así como la de grandes árboles ornamentales que pudiesen existir en sus proximidades.

Teniendo esto en cuenta, lo habitual es situarlo en una zona que, o bien no esté directamente a la vista desde la zona de descanso en la terraza, o camuflado visualmente mediante un seto en su defecto.

Con ello, no deseamos trasmitir que un huerto sea feo, todo lo contrario, pero su estética cambia de forma constante a lo largo de todo el año, y suele no ir asociada a la del jardín más contemplativo.

Otro factor a tener en cuenta en su ubicación es el uso del jardín. La existencia de niños demanda de amplias zonas verdes, juegos infantiles, familiares mayores, con necesidades de un jardín más de reposo y descanso, etc., nos indicará la conveniencia de proximidad del huerto a la vivienda, su visibilidad, el tamaño y otros aspectos prácticos en el diseño del huerto con respecto al resto del espacio disponible del jardín.

 

¿Qué herramienta necesito?.

Además de herramientas y materiales propios de cultivo, debemos tener presente un lugar donde guardarlos. Este, a su vez y por seguridad, protegido del acceso a niños.

La herramienta necesaria, básicamente puede estar formada por una azada, una pala, un

legón, un rastrillo, unas tijeras de podar, un trasplantador, un cultivador manual, mochila

de pulverizar, una carretilla, un almocafre, una bielda, una regadera, una manguera, una

cuerda y unas estaquillas para dirigir y tensar.

Sólo cuando la superficie del terreno es mayor, se justifica la maquinaria eléctrica o de motor como son los atomizadores para tratamientos fitosanitarios, o los cultivadores a motor para trabajar la tierra.

Déjanos tu email para suscribirte al Newsletter de Tuinen.es

Comentarios

  1. Briconatur, 17 Diciembre, 2011
    1

    Sin una buena planificación nuestro huerto puede adolocer de carencias en su desarrollo. Gracias por la información.

Deja un comentario.