Secretos de las plantas » La planta que maravilló a Charles Darwin

La planta que maravilló a Charles Darwin


El rocío del sol es un grupo de plantas insectívoras conocidas como Drosera. Tanto su nombre científico como el vulgar hacen alusión a las gotas de las hojas, de las cuales los alquimistas creían que se trataba del elixir de la vida.

drosera

Mucho más discreta que la lluvia y los ríos, el rocío es la manifestación más sigilosa del agua. Desde una perspectiva científica es una simple condensación que se produce con las noches frescas.

Durante siglos se trató al rocío como algo sagrado, incluso los alquimistas de aquellos tiempos se encargaban de recoger una a una, gota a gota, el rocío, ya que creían que en esas gotas se encontraba el elixir de la vida. Tratándola como el agua que todo lo cura.

En el siglo XIX Charles Darwin se encontró con una planta en cuyas hojas almacenaba las gotas de lluvia de forma permanente sin que se evaporasen. Observándola, Darwin, vió que estas gotitas no se evaporaban, todo el contrario, se solidificaban para atrapar a las presas. El insecto, fatigado o asfixiado, muere envuelto por el pegajoso mucílago. El mismo Charles Darwin quedó fascinado ante tal máquina de matar, y llegó a decir: “Hoy por hoy, me importa más la Drosera que el origen de todas las especies del mundo”.

Los alquimistas creían que esta planta contenía el elixir de la vida. Darwin encontró en ella la razón de ser de las plantas insectívoras.

 

Fuente: El Pais

 

 

Déjanos tu email para suscribirte al Newsletter de Tuinen.es

No hay comentarios aún

Puedes ser el primero!

Deja un comentario.