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Helechos arborescentes, un aire tropical en tu jardín o terraza


Los helechos arborescentes, originarios de climas templados y subtropicales, son muy populares y apreciados en los jardines, debido a las delicadas formas que adoptan, así como al verdor que aportan durante todo el año.

Helechos arborescentes

La popularidad de los helechos arborescentes se debe a la facilidad de ser cultivados en ambientes templados y frondosos o en invernaderos. La mayor parte de los helechos arborescentes que se plantan proceden de dos géneros: Cyathea y Dicksonia, ambos géneros originarios de Australasia.

A medida que crecen, se va desarrollando un tronco largo y erecto, fibroso y pubescente en algunas variedades, en lo alto del cual se forma una copa de grandes frondas arqueadas. Las frondas viejas se marchitan y mueren según van apareciendo las nuevas y conviene efectuar desbroces regulares.

En los climas templados de sus hábitats originales, los helechos arborescentes crecen en zonas abrigadas, húmedas y calurosas en las que sus grandes frondas (y otros árboles) ofrecen una sombra fresca a los tallos y a las raíces.

Si bien algunas variedades, en particular Dicksonia antárctica, toleran los inviernos fríos con temperaturas de hasta 1ºC durante breves periodos, la mayoría no aguantan las heladas.

La especie que más se cultiva es Dicksonia antarctica, la cual una vez establecida, tolera las heladas poco intensas. Es una hermosa planta para una pileta o un macetón de invernadero.

Otras especies son Cyanthea australis, Cyanthea dealbata y, la más grande, Cyanthea medullaris. Todas ellas son plantas de excepcional atractivo, pero no toleran las heladas, por lo que deben cultivarse en invernaderos en las regiones donde no hiela en invierno.

El tronco puede medir entre 3 y 8 m de altura, incluso más si crecen en su hábitat natural; las frondas (hojas) pueden alcanzar una longitud de hasta 2 m en los ejemplares maduros.

Para conseguir buenos resultados es fundamental proporcionarles la humedad precisa y algo de sombra para protegerlos del sol de verano. Estas crecen muy bien climas húmedos y nubosos con inviernos suaves.

El mejor substrato es un suelo entre neutro y ácido, rico en humus o mantillo, y en un emplazamiento frondoso. Si los plantas en macetas utiliza un abono mixto compuesto por una mitad de compost con turba y otra de mantillo o corteza molida.

La tierra debe estar bien drenada y estar regada con frecuencia, sobre todo en verano. La humedad ambiental que crea un estanque contiguo resulta ideal para estas plantas. De no ser posible, es aconsejable rociar las plantas nuevas con agua durante el verano.

 

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