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Lirios a todo color


El lirio toma su nombre de Iris, la antigua diosa griega del arco iris. Desde comienzos de primavera hasta verano los lirios alegrarán el jardín con sus bellos colores.

Lirios a todo color

Antes incluso de que la primavera empiece a dejarse sentir, las pequeñas variedades de lirios bulbosos comienzan a aparecer. Su asombrosa gama de colores, como el azul brillante (Iris histrioides ‘Major’) o el violeta de I. reticulata, sirve para complementar los tonos amarillos del narciso, otra de las plantas favoritas en los jardines.

A medida que transcurre el año, otras variedades aportan color a los macizos y arriates. Del célebre Iris germanica var. Florentina, con flores blancas con tonos violáceos, se extrae el aromático rizoma de lirio. Es éste uno de los muchos lirios que se cultivan a partir del rizoma, entre los que figuran las variedades estivales más populares, llamados lirios barbados debido a las pequeñas ‘barbas’ que presentan los pétalos exteriores.

Los lirios barbados poseen una espléndida belleza natural y unas flores preciosas, con depósitos cristalinos de savia situados sobre los pétalos que reflejan la luz solar produciendo cientos de arco iris.

Hay lirios barbados de distintas alturas, lo que permite situarlos en planos diferentes de un mismo arriate. Las variedades enanas, como ‘Orchid Flare’, con flores rosas, suelen crecer hasta unos 25 cm de altura; las de tamaño intermedio, como la espectacular variedad ‘Katie-Koo’, entre 40 y 60 cm, mientras que las más altas alcanzan los 90 cm.

Lirios a todo color

Cultivo de Lirios

Los lirios bulbosos deben plantarse al menos a 15 cm de profundidad, para evitar que aparezcan multitud de bulbillos que debilitarían el poder florífero de la planta principal. La mayoría de los lirios, ya sean de bulbo o de rizoma, prefieren los emplazamientos soleados, y todos prefieren un suelo no demasiado ácido. El otoño es la mejor estación para plantarlos.

Por el contrario, los rizomas de las variedades de lirios barbados deben plantarse a ras de suelo, también en la solana. Los rizomas necesitan luz solar durante toda su etapa de crecimiento, de modo que no pongas a su alrededor plantas que puedan al crecer darles sombra. Plántalos en grupos, para lograr un mayor efecto visual, en tierra bien drenada, y riéguelos de forma abundante durante la temporada de crecimiento.

Divide las matas de los rizomas cada tres o cuatro años, después de la floración. Desecha los rizomas más viejos y utiliza los más jóvenes del exterior de la mata, o corta trozos de 10 cm de rizomas más sanos. Al replantarlos, hazlo siempre de modo que el extremo superior asome visiblemente.

Lirios a todo color

Todos los lirios atraen a los caracoles y a los limacos, pero la mayor amenaza para los lirios barbados es la descomposición del rizoma, que los convierte en una masa blanda.

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